Historia del Colegio y del barrio

Pequeña «historia del Colegio»

Nos gustaría recibir correcciones (seguro que cometemos muchos errores involuntarios) y ampliaciones por parte de los que vivieron esa «historia»

El Grupo Escolar Numancia (llamado del Oeste en sus inicios, por contraposición a las escuelas del Este) se creó en el año 1897 y lo inauguró el 9 de septiembre de 1900 la reina regente María Cristina y por su hijo Alfonso.

En «LA ENSEÑANZA PRIMARIA EN CANTABRIA. DICTADURA DE PRIMO DE RIVERA Y SEGUNDA REPÚBLICA (1923-1936)» Angel Llano Díaz afirma:

El grupo del Oeste (Escuelas de Numancia) fue proyectado por Valentín Lavín Casalís que diseñó en 1897 un edificio (proyecto de Escuela para 430 niños de ambos sexos),  con patio interior, que permitía la mejor iluminación y ventilación de las dependencias. Se inspiró en la escuela-modelo proyectada por Emilio Rodríguez Ayuso para Madrid que obtuvo el primer premio del concurso celebrado por ese Ayuntamiento en 1869 . Con dos pisos y ático, se trataba de un gran bloque rectangular, en cuyos laterales se instalaron las aulas y en el centro, alrededor del citado patio, otras dependencias menores y las zonas de comunicación y acceso. También se reunían en el edificio todos los niveles y sexos: párvulos, niños y niñas. La enseñanza de párvulos utilizaba el método tradicional con gradas. Seguía teniendo como referencia el método mutuo y no había espacios especializados, lo importante era la capacidad, alojar a los alumnos, no la actividad que se realizaba en el aula. Durante veinticinco años este fue el mejor edificio escolar de Santander. De estilo ecléctico, la fachada principal se resolvía jugando con cuerpos adelantados y retranqueados y dejando a la vista la piedra de sillería almohadillada del piso bajo, en tanto que el principal y ático iban revocados y mostraban un repertorio decorativo a base de pilastras adosadas y vanos con arcos escarzanos enmarcados y rematados con frontones triangulares, mientras que el ático simulaba un friso rematado asimismo por un pequeño frontón. Las fachadas laterales, uniformes, mantenían similar disposición decorativa que la fachada principal. Los grupos citados adolecían de un problema muy común en la arquitectura escolar del XIX y principios del XX, la escasa superficie dedicada a actividades escolares, esto es, aulas o dependencias complementarias (biblioteca o museolaboratorio), y la gran cantidad de espacios de circulación (vestíbulos, corredores y galerías). No estaba pensado el edificio para un aprovechamiento máximo del espacio interior, sino en destacar exteriormente su papel, la belleza del edificio, su noble factura indicaba la importancia que el Ayuntamiento daba a la educación del pueblo. Esta tipología fue calificada como “palacio escolar” por los autores más modernos, modelo que, lejos de satisfacer las necesidades de escolarización, lo que respondía era a una participación determinada del edificio escolar –y en general del edificio público- en la articulación del espacio público, asumiendo una función simbólica.

…  La mala alimentación en las familias pobres era muy frecuente. En 1929 el periódico La Región dedicaba un editorial titulado La infancia anémica denunciando la gran cantidad de niños santanderinos consumidos por la anemia y el hambre. Ya con anterioridad a la Dictadura se habían creado algunos comedores infantiles, sin un sentido de permanencia y con muchas dificultades de financiación. En Santander funcionaba un comedor en las escuelas de Numancia.

En 1930 funcionaban intermitentemente en Santander dos comedores escolares, uno en las escuelas de Numancia (escuelas del Oeste) para atender a los niños pobres de la escuela de párvulos y otro en Castelar (escuelas del Este), trasladado luego al grupo escolar “Menéndez Pelayo”. En 1932 estaban sostenidos por la Sociedad de Amigos del Niño de Santander y su capacidad económica les permitía asistir tan solo a dos docenas de niños en cada centro.

A finales de 1933 había comedores escolares en las escuelas santanderinas de Numancia, “Menéndez Pelayo” y “Ramón Pelayo”. Todas ellas funcionaban en los meses de invierno (noviembre-febrero) y se financiaban a través de las partidas previstas en los presupuestos municipales, la ayuda de la Sociedad “Amigos del Niño y de la Educación Popular” de Santander, pequeñas subvenciones nacionales y la aportación de los niños de pago. Generalmente la gestión de los comedores quedaba en manos de una Junta Protectora de la cantina escolar. 

Hasta 1923, de las trece graduadas existentes en Cantabria, sólo una, la de niños de Numancia, en Santander, contaba con un director sin grado.

El Decreto de 1 de julio de 1932 (Gaceta del 5) y la Orden de 23 de noviembre del mismo año (Gaceta del 25) cambiaron este sistema, suprimiendo el concurso especial a direcciones y estableciendo que para las escuelas graduadas de menos de seis grados la elección se hiciera por votación entre los maestros compañeros de la escuela graduada en acto presidido por el inspector. Este método daba, en ocasiones, problemas importantes de convivencia en los centros por las envidias y rencillas personales, que interferían en el trabajo. En 1935 la Dirección General de Enseñanza Primaria impuso amonestación pública a los maestros de la escuela graduada de niños del Oeste o Numancia (Santander, de cuatro secciones), Antonio Bretón Serrano, Baldomero Hernández y Maximiano Pereda Rosales por el desmoralizador espectáculo ofrecido en el acto de propuesta o elección del cargo de director de esta graduada haciendo ostensibles sus rencillas personales aun en sesiones presididas por la Sra. Inspectora, hasta el punto de no poder llegar a proponer director para la graduada en que sirven por la indelicadeza de votarse unos a sí mismo y abstenerse otros de proponer basándose en un supuesto y mal fundado derecho al cargo . Hubo tres reuniones para elegir director, presididas por la inspectora María Datas. Finalmente, la Dirección General de Primera Enseñanza designó el director. Los maestros afectados suplicaron el perdón y, efectivamente, fue levantada la condena, advirtiéndoles que en caso de reincidencia la pena sería superior.

foto del suizo Joseh Thómas a principios s.XX

foto antigua del colegio

Existió hasta 1963  (conocido popularmente como las antiguas escuelas de Numancia). Estaba situado donde ahora están las gradas del patio (perpendicular a la calle Antonio Mendoza). Era un edificio muy señorial, pero desgraciadamente desapareció.

En ese año (1963) se inauguró el edificio actual como Escuelas Anejas de Magisterio (estuvo donde ahora está la Escuela Oficial de Idiomas). Dependían en muchos temas de la Escuela Universitaria de Magisterio (entre otros temas, eran los que firmaban los Libros de Escolaridad). Las clases comenzaron el 17 de septiembre:

Fotos de grupo en el patio

Había dos colegios «Aneja niños» (lo que hoy es el Cisneros) y «Aneja niñas» (lo que ahora es el Mendoza). También se les conocía como «Prácticas 1» (Cisneros) y «Prácticas 2» (Mendoza). La gente seguía conociéndolo como Numancia (sin distinguir que eran dos colegios diferentes, con dos direcciones, 2 claustros,…). En el colegio de las «niñas» había «directoras y profesoras» y en el de los «niños» (Cisneros) siempre «directores y profesores».

Foto en el patio

En «niños» estaban, entre otros muchos, Don Ricardo, Don Esteban, Don Arturo Santamaría, Don Manuel Pérez,… José Luis, Pedro, Isidro, José Vicente, Javier San Miguel, Javier Muñiz, Carlos Labarta,…

Con su profesor D. Manuel Pérez
Promoción de 1965 a 1975 con su profesor D. Manuel Pérez

Foto de 2015

La misma promoción… pero en 2015, 40 años después
Promoción nacidos en 1975
Promoción nacidos en 1975

Salón de actos

exalumnos

Exalumnos

En 1986 se comenzó a implantar el Programa de Integración de alumnado con discapacidades (preferentemente con discapacidades motrices). Igualmente se experimentó (junto con otros 49 centros del resto de España) la aplicación de la LOGSE. En ese año el colegio comenzó a desarrollar los Proyectos «Atenea» («Nuevas Tecnologías») y «Mercurio» («Vídeo»).

En el año 1987 ambos colegios comenzaron a hacerse mixtos, «intercambiándose» niños y niñas y realizando las nuevas escolarizaciones sin distinción de sexo. La asignación del profesorado era por «concurso de méritos» (algo parecido a lo que hoy son las Comisiones de Servicio).

En 1987 empezamos a desarrollar (junto a profesorado de otros centros) un entorno informático (programas y hardware) para alumnado con graves necesidades: el Proyecto «TECLA». Tuvo gran repercusión nacional.

Son programas informáticos creados por Maestros de este centro y aprobado por el Ministerio de Educación y Ciencia como Proyecto de Innovación Educativa. Están basados en sólidas teorías pedagógicas y psicológicas.

Compuesto por 12 discos (uno de ellos para uso del profesorado); Manual detallado; Interface vía serie RS232; y pulsador (se puede sustituir, si se precisa, por otro cualquiera, adaptado a las necesidades de cada usuario). Funciona con todo tipo de tarjetas gráficas y procesadores de ordenadores compatibles.

Evitada la autorrepetición y las repeticiones múltiples (así se solucionan problemas graves para los usuarios con mayores discapacidades motrices).

Posible traducir el programa a cualquier idioma, así como efectuar los cambios necesarios en el vocabulario usado. Son, en su mayoría, programas abiertos, donde el profesor/a puede introducir las palabras o ejercicios que desee.

Indicado tanto para niños/as con diversidades físicas, mentales y sensoriales, como para las que no tienen ninguna necesidad. Constituye una aplicación SENCILLA y POTENTE.

El último Procesador de Textos «TECLA»: permite acceder a un «banco de palabras y frases» modificables y ampliables; oír los textos creados utilizando el conversor texto-habla, VISHA de la Universidad Politécnica de Madrid; conversar mediante voz digitalizada o sintetizada; Procesador fonético; Scanning auditivo para personas con discapacidad visual; Control del Teléfono y del Entorno incorporado…

Procesador fonético «Tecla» (para personas con discapacidades graves) (formato zip) Entorno Windows

En 1991 el periodista y pintor Jesús Hoyos Arribas (conocido por sus viñetas en Alerta que firmaba como Bicoca) dirigió una actividad muy interesante: elaborar bocetos y luego pintar la fachada. Les propuso a todos los cursos que «venía un extraterrestre a Santander y ellos tenían que enseñarle la ciudad». Jesús se subió a los andamios y ayudó en todo el proceso.

En sesión ordinaria del Pleno Municipal de 30 de noviembre de 1995, se acordó proponer al Ministerio de Educación y Ciencia la denominación oficial de colegio Cisneros.

En agosto de 1995 Jesús Hoyos falleció. En mayo de 1996 cuatro pintores y amigos suyos se juntaron en el colegio para rendirle un homenaje. Puchi Incera, Jesús Alberto Pérez Castaños, Manuel Fernández Saro y Joaquín Martínez Cano (padre de un alumno y una alumna y quien reunió en un fin de semana a los cuatro artistas, todos amigos de Jesús). Decidieron, cada uno con su estilo, pintar una interpretación de Las Meninas ya que Jesús había creado una obra increíble sobre ese cuadro de Velázquez.

Desde entonces ese mural está en nuestra Sala de Profesionales:

Información en la prensa sobre los murales

Más información sobre el arte en el Cisneros

Desde 1997 participamos en la revista infantil y juvenil Interaulas. Un vistazo a algunos de los artículos publicados por nuestro alumnado nos puede mostrar cómo el tema de la sostenibilidad está siempre presente. Queremos destacar uno de los artículos, de 2020 donde se realiza un repaso por nuestra vocación de ser un centro sostenible.

En 1998 ya publicamos, como coautores, junto con un cardiólogo y un nutricionista el libro “Corazón sano” fruto de los desayunos saludables, de la Semana del corazón (con la colaboración de la Fundación Española del Corazón) y las Semanas de la Sostenibilidad (antes las llamábamos Semanas de la Salud).

En 1998 vieron la luz unos materiales de ética en los que llevábamos trabajando desde hacía varios años: “Para llegar a los valores: materiales para conseguir correctos juicios morales”. Contamos con el asesoramiento de la Universidad de Barcelona y el Centro de Formación del Profesorado de Santander.

En 1999 iniciamos un Proyecto europeo «Comenius», «Mi mundo, tu mundo» con Dinamarca, Irlanda y Portugal.

Desde 1999 la actividad de ocio juvenil Noche es joven se ha realizado de manera ininterrumpida (salvo en la pandemia) hasta la actualidad, ha tenido su sede principal en nuestro colegio, lo mismo que el Veranuco (programa de ocio en vacaciones de verano), el Inviernuco (vacaciones en Navidad) o el programa ya desaparecido de ocio para adolescentes, Sábados Tarde. Que hayamos acogido y acojamos todos esos programas municipales es fruto de la apertura de nuestro centro a la Comunidad Educativa. No todos los centros estaban dispuestos a asumir los riesgos que compartir las instalaciones suponía. La realidad es que solo han aportado beneficios para todas y todos.

En 1999 nos otorgaron el Premio Especial de la Asociación de Comerciantes del Mercado de la Esperanza por nuestras actividades sobre Consumo saludable y sostenible.

En 1999 publicamos un incipiente Proyecto Educativo y ya hablábamos de “ecoeducación” y lo definimos como “Influencia en la educación de los componentes naturales, sociales y culturales. Desarrollar conceptos, actitudes, intereses y valores integrados coherentemente. Interpretar de forma crítica las acciones sobre el medio ambiente para ejercer responsablemente su papel como ciudadanos.”.

En 2001 propusimos a UNICEF el Proyecto BOTUNI (botes de aluminio para UNICEF). Conseguimos que el Gobierno de Cantabria entregara un millón y medio de pesetas a UNICEF para sus proyectos. Algo que dejábamos claro es que lo primero era reducir el consumo de latas de aluminio (mejor vidrio) pero que si se consumían, que luego se reciclaran adecuadamente. 

En 2001 pusimos en marcha la página Web del Colegio (el primer colegio público de España en disponer de página propia). y reconocida como una de las mejores) y ya por el 2004 encontramos aquí referencias de nuestro enfoque ecosocial (arte, deporte, ecología, libertad de expresión y siempre abiertos a la comunidad… el germen de lo que más adelante iríamos profundizando). De la primera época, rescatamos una página de opiniones en la que todas y todos podían expresar sus opiniones (alumnado en prácticas, profesorado, familias…) o lo que llamábamos “Portalucos de la Sostenibilidad”. Ya se puede comprobar que lo “ecosocial” estaba siempre presente.

En 2002 nos presentamos a la convocatoria promovida por Greenpeace y el IDAE para dotar de placas solares a un centro educativo de cada Comunidad Autónoma. Desde el año 2000 llevábamos preparando el Proyecto. Obtuvimos la máxima puntuación de toda España con un 9,63 sobre 10 con nuestro proyecto SOLCIS. En 2003 se firma el convenio. En esos años no había ningún colegio que tuviera una instalación fotovoltaica y tuvimos que salvar el desconocimiento institucional de los trámites hasta alcanzar la puesta en marcha  el 11 de noviembre de 2005 (5 años después de que comenzáramos a redactar el Proyecto). Presentación de SOLCIS.

En el año 2002 comenzamos a coordinar un Proyecto Comenius «El arte como expresión de los sentimientos» junto con colegios de Rumanía y Francia.

En 2004 se produjo un punto de inflexión con la implantación de nuestra Agenda 21 escolar. Fuimos el único centro público de Infantil y Primaria del Ayuntamiento de Santander que se incorporó a la A21E. Supuso la puesta en marcha de un interesantísimo proceso participativo de toda la Comunidad Educativa y fue el germen de lo que a día de hoy es una realidad consolidada de un proyecto ecosocial. Algunos de los materiales, revistas, folletos que elaboramos están aquí y un panel que presentamos en una muestra de educación. Ya hablábamos entonces de consumo con conciencia  (ahí también se reflejaba que visitó nuestro centro el Presidente de Greenpeace España. Juancho López de Uralde para conocer de primera mano nuestras iniciativas). Agenda 2030, Pacto Verde, LOMLOE, gestión integral sostenible, participación de toda la comunidad educativa, formación, colaboración… eso es lo que llevamos intentando en el colegio público Cisneros para conseguir avanzar en la línea de ser un centro sostenible (lógicamente nunca llegaremos a la perfección y siempre deberemos mejorar).

Desde 2003 comenzamos con las Semanas de la Salud, algo que hemos continuado hasta la actualidad, reconvertidas en semanas de la sostenibilidad y luego  semanas de la coherencia.

En 2005 obtuvimos el primer premio de la Fundación Naturaleza y Hombre con un proyecto de título significativo (dentro de esta Memoria): “Educación para la sostenibilidad: Agenda Local 21”.

Desde 2005 a 2007 colaboramos con la Fundación Síndrome de Down para incorporar a su alumnado en prácticas, elaborando una guía adaptada de tareas. Y donaciones de sangre en el colegio.

Desde 2006 participamos en la Red de Escuelas Asociadas de la UNESCO y en 2008 participamos en el I Encuentro Regional de las Escuelas de la UNESCO, presentando un panel en el que se puede ver que la Sostenibilidad es el centro de todas nuestras actuaciones. Y en el blog general podemos ver muchas de las actividades realizadas en temas ecosociales. Publicamos el primer Boletín de la Sostenibilidad y en años sucesivos continuamos 2007, 2008, 2009 y luego seguiríamos pero en nuestra revista El país de goma.

En 2008 el CERMI-Cantabria (Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad) concedió su premio anual al Colegio Público «Cisneros» por la trayectoria de los 20 años anteriores de trabajo por la inclusión. Valoran a personas o instituciones que trabajan en el ámbito de las personas con discapacidad. Sin duda que hay gente anónima o entidades que se lo merecerían tanto o más que nosotros, pero estamos muy contentos de que se hayan acordado de nuestra trayectoria de 22 años intentando la inclusión escolar y social. Destacar que en las 4 ediciones anteriores los premios fueron para personas o instituciones y el colegio público Cisneros fue el primer centro educativo en recibirlo (después ningún centro educativo lo ha tenido). Ahora escolarizamos a una media de 70 alumnas o alumnos con diferentes diversidades funcionales. Es muy complejo, lleva más trabajo, pero es  tremendamente enriquecedor para profesorado, alumnado y familias.

Los Premios «CERMI Cantabria» concedidos en ediciones anteriores son los siguientes:

  • I Edición. Año 2004: Hermanas de la Caridad
  • II Edición. Año 2005: Obra Social y Cultural de Caja Cantabria
  • III Edición: Año 2006: Consejería de Presidencia, Ordenación del Territorio y Urbanismo del Gobierno de Cantabria: Vicente Mediavilla (3 Premios) Dirección General de Servicios Sociales del Gobierno de Cantabria: Mª Luisa Real, Concejalía de Transportes, Mercados y Comercio del Ayuntamiento de Santander: Eduardo Arasti
  • IV Edición. Año 2007: Presidente del Parlamento: Miguel Ángel Palacio (3 Premios) Alcalde de Santander: Iñigo de la Serna, Rafael de la Sierra

El objetivo de CERMI Cantabria, es mostrar un agradecimiento, de la forma más solemne posible, a la labor que realizan los distintos sectores de la Comunidad Autónoma de Cantabria en favor de la participación y la plena ciudadanía de las personas con discapacidad y por ello, la concesión del Premio se otorgará a la persona, institución o entidad, cuyo proyecto, experiencia o empresa haya contribuido a la promoción social, cultural, laboral, científica, etc. del desarrollo humano y social de las personas con discapacidad en el ámbito de nuestra Comunidad Autónoma.

La institucionalización de este premio, sirve de instrumento para el reconocimiento de la solidaridad demostrada por la sociedad de Cantabria con los objetivos defendidos por el CERMI Cantabria en representación de todas las personas con discapacidad.

El 3 de diciembre de 2008 pasó a la «pequeña historia» del Colegio Público «Cisneros»

Gracias a todos y a todas: a los que han concedido el premio y a los que han intervenido en este periodo aportando su trabajo, tiempo, cariño, comprensión, conocimientos,… Gracias a las personas y a las instituciones. ¡Seguiremos con la misma ilusión de siempre… o más!

En 2008 publicamos, después de 4 años de trabajo, la “Guía sostenible del barrio” un gran libro, guía didáctica,  que fue el germen de las actuales rutas por el barrio. Nada bueno se debe de abandonar, al contrario, siempre se debe mejorar.

En 2009 se pintó el mural de la Odisea. El mural de la Odisea en la página de Beusual. Y la Odisea del Cisneros en Facebook y en Youtube

También en 2009 publicamos un libro sobre el “Cómo cuidar nuestra espalda” fruto de que todos los años para todo el colegio, nuestra Fisioterapeuta realiza talleres de cuidado de la espalda. En esa línea conseguimos que las editoriales dividieran los libros en tres partes para aligerar el peso de las mochilas. También estábamos implicados en actuaciones de sensibilización como el Día de África, dentro de la Semana de la Sostenibilidad de ese año.

En 2011 acudimos a la Universidad de Cantabria para que nuestro alumnado explicara a las universitarias y universitarios la conveniencia de utilizar papel ecológico.

En nuestra nueva web ya recogíamos en 2011 que estábamos iniciando el  camino del software libre. También hemos preparado una presentación (con software libre y de código abierto) para que otros centros puedan utilizarla adaptándola a su centro. Incluye un listado de aplicaciones libres que ponemos a disposición de cualquier centro de Primaria o Secundaria que las quiera utilizar (entendemos que en Infantil no se deben utilizar pantallas). En el Plan Digital de Centro se incorpora el software libre (GNU/Linux) como una de las señas de identidad de nuestro colegio, en coherencia con nuestro Proyecto Educativo Ecosocial.

Ya en 2011 y 2015 expresamos nuestro descontento con la calidad de las empresas de catering hasta que conseguimos llegar a nuestro actual Comedor escolar es un ejemplo nacional. Con la AMPA celebramos desde hace muchísimos años desayunos sostenibles, saludables, coherentes con productos de proximidad, ecológicos y de Comercio Justo. Presentación realizada en la Universidad de Cantabria. La prensa lo recogía en varios medios.

En el año 2012, entrar a formar parte de la red de “Escuelas promotoras de salud” implicó el continuar con lo que ya en 2004 habíamos planificado dentro de la A21E.

Desde 2012 una de las mejores actividades del colegio es Jugando al atletismo.

En 2014 nos seleccionaron para formar parte del libro “Dignagente” de la librería de la zona (está junto al colegio) “La Vorágine” (considerada como una de las mejores librerías de España, con el sello de calidad)  donde se recogían algunas experiencias de colectivos que realizaban algo positivo para la sociedad. Participaron en el libro 29 colectivos de Cantabria que se desempeñaban en campos tan diversos como la cultura, la política, la resistencia ante los embates del sistema, educación, crianza, feminismo, memoria histórica, etc. Colaboramos con la librería en varias iniciativas, visitando nuestro alumnado con frecuencia sus instalaciones. 

En 2015 volvimos a obtener el primer premio de la Fundación Naturaleza y Hombre (lo logramos 10 años antes). En este caso se titulaba “Coherencia” y recogía la trayectoria del Proyecto Ecosocial del CEIP Cisneros.

En 2017 conseguimos el primer premio nacional de “Coles Activos” dentro de la campaña “Objetivo bienestar” de Atresmedia, ante una durísima competencia con otros 105 centros de toda España. 

Desde 2019 participamos en el Estudio Pasos de la Fundación Gasol (salud mediante el ejercicio físico y la alimentación y resto de hábitos saludables).

Desde el 2020 continuamos con lo que iniciamos en 2008 con la «Guía Sostenible del barrio» con las rutas por el barrio, de acuerdo a la LOMLOE, como situación de aprendizaje interdisciplinar, vivencial, significativa. Una descripción detallada de la ruta está aquí y en el blog de los ODS se encuentran varias entradas con más información (p.e. el mapa o un vídeo). Además de las rutas con nuestro alumnado, las hemos realizado con vecinas y vecinos y con alumnado universitario de Magisterio.

También en 2020 recibimos el Premio nacional de CEAPA por el trabajo de 20 años para conseguir unos comedores escolares ecosociales (saludables, sostenibles, solidarios). Otro artículo.

En 2021 celebramos el día de la promulgación de la DDHH con la edición de una Declaración adaptada a niñas y niños (elaborada por nuestro profesorado y alumnado) y relacionándola con un excelente juego de mesa como “Menos es Max” del que fuimos probadores desde sus inicios, y actualmente usuarios activos. En este sentido, durante muchos años hemos colaborado con Amnistía Internacional en el concurso de microrrelatos con varios premios (entre ellos, el último en 2022), con charlas en el centro y con la  lectura pública de la Declaración de los DDHH el 10 de diciembre (lo celebramos en el colegio).

En 2021 entramos a formar parte del programa “Recreos residuo cero” promovido por Teachers for Future Spain

En 2022 inauguramos el Espacio Libertad después de casi 10 años de trabajo. Supuso un gran avance para el barrio. Fue un logro del colegio junto con la librería La Vorágine y el Ayuntamiento de Santander y con el apoyo de las Asociaciones de Vecinas y Vecinos. En la prensa dijeron: “El espacio libertad ya es una realidad”.

El recorrido por lo realizado no es exhaustivo, hay mucho, muchísimo más detrás y se espera que mucho más que vendrá en el futuro. Todo ello en una misma línea de coherencia ecosocial. 

Y nuestro mayor reconocimiento social, nuestra “evaluación social continuada” ha sido y es la matrícula de nuevo alumnado. Las solicitudes presentadas en el curso 2023/2024 superan a las plazas ofertadas. En el 2022/2023 con datos de la Consejería de Educación se puede ver que es el segundo colegio público con más alumnado (445) de Santander (el primero está en una zona del extrarradio con muchísimos pisos nuevos con familias jóvenes y sin colegios, ni públicos ni privados, alrededor). Nuestra alta aceptación se produce con una bajísima natalidad, en una zona céntrica de la ciudad (población envejecida), donde en un radio de 1 kilómetro coexisten 7 centros (entre públicos y privados) y compartiendo patio somos 3 colegios públicos. ¿A qué se debe la excelente imagen social que existe del colegio público Cisneros? ¡Una de las causas es el Proyecto Educativo Ecosocial! Hay que recordar que las ratios más altas suponen más trabajo para el profesorado.

Este Proyecto Educativo Ecosocial  lo hemos recogido en una presentación y una serie de vídeos y toda la multimedia está recogida aquí y unas fotos de las instalaciones (mobiliario ecológico, huerto, jardín vertical, deporte, software libre, centro de recursos ecosociales, comedor coherente, energía solar, accesibilidad, inclusión, compras ecológicas…). En 2019 un artículo de prensa recogía parte de nuestro proyecto ecosocial.

Entre el binomio sensibilización-acción, sin olvidar la sensibilización, nos hemos centrado más en la acción, en intentar cambiar la vida de las personas. Es algo que se puede comprobar de lo expresado hasta el momento y de lo que a partir de ahora comentaremos.

  • Uno de los problemas de los colegios de Infantil y Primaria es que las plantillas están muy ajustadas y existen pocas posibilidades de liberación horaria para las personas y equipos que coordinan Proyectos (en este caso de temas ecosociales). En esa realidad, podemos contar con el Equipo Directivo y con profesorado y familias que de manera altruista dedican su tiempo a esas tareas. Lo que hemos pretendido es que lo ecosocial esté inmerso, asumido, interiorizado en la vida del centro por lo que no son necesarias muchas reuniones, comités, representantes, delegados… El proyecto funciona lo mismo que respiramos, sin darnos cuenta. No se debe plantear un proyecto educativo que descanse sobre el sobreesfuerzo de unas pocas personas y que dependa del voluntarismo o del altruismo.
  • Se está permanentemente aumentando y catalogando el “Centro de recursos ecosociales”. Es un proyecto muy ambicioso que trata de recopilar todos los recursos ecosociales tanto analógicos como digitales con baldas, cajas, mobiliario ecológico y de comercio justo.
  • Las auditorías ambientales, energéticas y/o de sostenibilidad las elaboró el Ayuntamiento por personal especializado y fruto de ellas plantearon cambios en luces y calefacción). Desde el colegio estamos permanentemente detectando las posibles mejoras y resolviéndolas o  comunicándolas al Ayuntamiento y Consejería de Educación.
  • Proyectos de naturalización de patios escolares: dentro de las limitaciones ya descritas (compartir los patios con otros dos colegios) desarrollamos un proyecto de patios activos e intentamos naturalizar en lo posible esos espacios. Pero hay que reconocer que, de momento, no estamos contentos con las soluciones aportadas (algunas macetas).
  • Disponemos de 20 paneles solares fotovoltáicos (es una de las poquísimas instalaciones en centros educativos de Cantabria que están vertiendo energía a la red desde el 2005 de manera ininterrumpida, según ha constatado una auditoría de la Fundación Laboral de la Construcción a través del Grado superior de energías renovables). Disponemos de juguetes solares y realizamos  actividades sobre el ahorro energético y consumo responsable de energía con Solabria (cooperativa cántabra de energía renovable y sin finalidad lucrativa).
  • Grifos de presión
  • Sensores de presencia en baños
  • Luces led en todo el centro
  • Contenedores de selección de residuos
  • Caldera nueva de gas natural (sustituye a la antigua de gasoil muy contaminante)
  • Disponemos de un Huerto escolar ecológico (presentamos 2 presupuestos participativos del Ayuntamiento de Santander y conseguimos los 2)
  • Jardín vertical
  • Plantas en las aulas y pasillos
  • Cuidamos mucho los tentempiés y, por supuesto, hemos eliminado las fiestas con golosinas, bollería y comida insana.
  • Mobiliario (mesas, sillas, baldas) con maderas FSC y PEFC
  • Papel de escritura y fotocopias ecológico con certificaciones de Ecolabel y Ángel azul
  • Papel higiénico y de manos reciclado y de comercio justo (conseguimos que el Ayuntamiento lo adquiriera a una empresa de inserción social como Plis Servicios que realiza una gestión sostenible del papel).
  • El tema de las compras de babis ecológicos lo hemos intentado en varias ocasiones, lo hemos conseguido y luego, por distintos motivos (ajenos a nuestro colegio) se ha frustrado, pero lo seguiremos intentando.
  • Arte en el colegio y su entorno
  • En nuestro colegio la coordinación creemos que es fundamental. La Comisión de Coordinación Pedagógica es el órgano clave (por su operatividad). Siempre hemos dicho que el Proyecto Educativo Ecosocial debe abarcar a toda la comunidad educativa, durante todo el tiempo. No apoyamos (salvo excepciones) proyectos aislados que no afecten a todas y todos o que no tengan intención de permanecer en el tiempo.
  • Hemos desarrollado los dos últimos años un Seminario de Formación con el Centro de Profesorado de Santander donde el tema central eran las metodologías activas.
  • También nos hemos formado en inteligencia emocional por medio del programa “Educación responsable” de la Fundación Botín (aunque participamos, no estamos especialmente contentos de haber participado en esa formación porque la entidad promotora no está muy de acuerdo con nuestro Proyecto Educativo Ecosocial).
  • Se transfiere lo aprendido a través de los ciclos y la CCP y de manera informal (por falta de tiempo) pero en muchas ocasiones no se recoge en acta pero en otras si.
  • Estamos elaborando en los distintos cursos Situaciones de Aprendizaje significativas, contextualizadas, motivadoras (basadas en metodologías activas como ABP, ApS y Aprendizaje cooperativo) que incluyen los ODS, los DDHH y nuestro contexto en la consecución de los criterios de evaluación y los saberes básicos. Los retos a alcanzar se difundirán en el barrio, en la localidad, en nuestro entorno.
  • Al ser nuestro centro un referente en temas ecosociales, participamos en todas las iniciativas de nuestro entorno que son coherentes con nuestro Proyecto Educativo: Consejo Escolar de Cantabria, Centro de Profesorado, Estrategia Cántabra de Desarrollo Humano Sostenible, Estrategia Cántabra de Educación Ambiental, Coordinadora de ONG…
  • Empezamos siempre por nuestras vecinas y vecinos y una de ellas es la Asociación 14 kilómetros con la que colaboramos. En los mercadillos de productos ecológicos y de comercio justo que realiza nuestro alumnado, lo recaudado va para sus proyectos y participamos habitualmente en sus actividades. 
  • A través del Consejo Escolar de Cantabria hemos participado junto con otros centros (públicos y privados, de Infantil, Primaria y Secundaria) en la elaboración del Informe sobre la Educación Ecosocial, que recoge todas nuestras aportaciones.
  • Igualmente en el Centro de Profesorado de Santander nos invitan con frecuencia a participar para exponer nuestra experiencia a otros centros.
  • Presencia habitual en los MMCC: Los polos de la cultura crítica de Santander se atraen, El colegio Cisneros ganador del premio coles activos y decenas o centenares de apariciones en prensa escrita, radios y televisiones. En la mayoría de los casos, el tema ecosocial estaba presente.
  • Nuestra revista El país de goma la pasamos desde hace muchos años a digital con lo que conseguimos una radical reducción del consumo de papel y aumentamos su difusión por Internet.
  • Hemos creado una zona en nuestra web que hemos llamado Portal del bienestar que constituye una recopilación de materiales recopilados en las actividades realizadas con nuestro alumnado.
  • La difusión de materiales y buenas prácticas debe tener en cuenta a todas y todos y en ese sentido nuestro centro es un ejemplo. Un material en este sentido es el libro adaptado del colegio.
  • La asignatura de Educación Física, la importancia de los recreos activos, los “Dos minutos de cuerpo y mente” y la práctica de deporte continuado por parte de nuestro alumnado (junto con la alimentación saludable que promovemos en el colegio y en las familias) consiguen que tengamos unas tasas de sobrepeso y obesidad por debajo de la media de Cantabria (estudiado por el expediatra, ya jubilado, de nuestro Centro de Salud, Carlos Redondo, uno de los mayores expertos de España en sobrepeso y obesidad.
  • Movilidad sostenible y ayuntamiento (primer centro público en el apartado de  aceptación social) Movilidad sostenible: AMPA Ciudades para las personas,  #StreetsForKids, único centro de Cantabria que ha participado en los años 2022 y 2023)  y Bicisneros
  • La Biblioteca es un centro desde el que vivir y trabajar la sostenibilidad con mobiliario sostenible, luces led, software libre y libros de literatura infantil coherentes con nuestro Proyecto Educativo Ecosocial (esa vinculación entre biblioteca y sostenibilidad la podemos ver aquí). En los comienzos de la biblioteca ya elaboramos listados de libros con temáticas ecosociales, algo siempre presente en la vida del centro. 
  • Siempre hemos participado en las actividades organizadas en nuestro entorno relacionadas con la sostenibilidad, la salud y los valores, como los Programas municipales de salud escolar.
  • El centro es totalmente accesible, habiendo eliminado todas las barreras arquitectónicas (2 ascensores y rampas en entradas y locales que lo precisan como se puede ver en la foto inferior en el Salón de Actos), 3 baños adaptados, señalización mediante pictogramas en todos los locales.
  • Cuando comienzan su escolaridad en Infantil lo hacen en unos espacios con mobiliario ecológico y generadores de tranquilidad, de emociones positivas… y cuando nuestro alumnado finaliza en Sexto de Primaria, en la despedida, o mejor el “hasta siempre” se les hace entrega de un árbol autóctono (un roble) y una novela infantil y juvenil (Invisibles) contra el acoso (con papel FSC y comprado en la librería del barrio). Desde que nuestro alumnado comienza en 2 años hasta que finaliza en Sexto de Primaria intentamos mantener la misma línea de coherencia en un proyecto educativo ecosocial.

Cuaderno antiguo de la Escuela

Historia de la calle Cisneros

Una calle dedicada al recuerdo de Gonzalo Jiménez de Cisneros

Recuerda esta calle la figura de Don Gonzalo Jiménez de Cisneros, nacido en la localidad madrileña de Torrelaguna en el año 1436. Curso la carrera eclesiástica, comenzando sus estudios en Roa para posteriormente trasladarse a Alcalá de Henares, Salamanca y Roma. En 1484 ingresa en la Orden Franciscana, cambiando el nombre de Gonzalo por el de Francisco.

En 1492 la reina Isabel le elige como su confesor y dos años más tarde es elegido Provincial de la Orden Franciscana para Castilla, convirtiéndose en el principal consejero de la reina católica. El fallecimiento del cardenal Mendoza le permite acceder al arzobispado de Toledo, uno de los puestos más importantes de la política Española de la época, contando con el total apoyo de los reyes. A la muerte de la reina Isabel, fue nombrado Gobernador General del Reino hasta el regreso del Rey Fernando, dando muestra de una gran prudencia y pericia en el gobierno.

Entre sus logros destaca la fundación de la Universidad Complutense de Alcalá de Henares en 1507. El cardenal Cisneros falleció en Roa (Burgos) el 8 de noviembre de 1517.


CISNEROS

La unificación de las calles Cisneros y Concordia, para darles un nombre único, se inclinó por la denominación del primero. El desaparecido de Concordia fue aplicado en 1838 «a la calle que detrás de la de Cervantes conduce a las casas de Iglesias», decía la moción. Tuvo como origen la concordia pactada entre Ayuntamiento, Diputación y Junta directiva del Instituto Cantábrico al inaugurarse este centro docente en conmemoración de la batalla de Vargas. De los propietarios que más viviendas construyeron en Concordia (señaladas con los números 10, 12, 14, 16 y 13 antiguos) llevó la capitanía Cornelio de Escalante. En una de ellas, la que forma esquina con Cervantes, vivió y murió en 1871 el famoso padre Apolinar Gómez, uno de los personajes más palpitantes de la novela «Sotileza».

A la entrada de Concordia por la plaza de la Esperanza estaba el matadero municipal. El manantial que allí brotaba sirvió después, durante muchos años, para una fábrica de baldosas cerámicas y elementos de la construcción.

Todavía en los indicios de este siglo, la zona de influencia de Concordia se extendía, por detrás de la batería de sus casas del norte, por lo que hoy es Calle de los Acebedos y Vía Cornelia, lindando por el noroeste con la calle de Monte. Toda esa extensa parcela tenía fuerte carácter rural, con «numeroso ganado vacuno» -se decía en una sesión municipal en 1903- y las reses tenían que servirse de «un abrevadero existente en Vía Cornelia, en lugar próximo al lavadero público».

La calle de la Concordia experimentó constantes prolongaciones hasta llegar al barrio de San Andrés y también incendios pavorosos, como el que en el año 1881 destruyó varias casas y se propagó, por el ventarrón del sur, a la calle de Monte.

El 15 de junio de 1949, la Comisión Permanente municipal tomaba el acuerdo de unificar las calles de Valbuena, Cisneros y Concordia, en un solo nombre: Cisneros.

El año 1922, Eduardo Pereda Elordi pedía al Municipio autorización para construir un edificio destinado a la Institución «Gota de leche», en un breve terreno entre las calles Cisneros, Monte y Roca. Actualmente está convertido en pequeña escuela parvularia.

VALBUENA

Llámase así a la calle de prolongación de Cisneros a Perines, justamente hasta el llamado Barrio de San Andrés y es paralela -en un plano de cota más elevada- de Floranes. En su final concurre con la calle Alonso, provinente hacia el norte, desde San Fernando.

El Marqués de Valbuena, nombre que bautiza esta vía, fue un preclaro patricio santanderino, fundador de una de las fábricas de cervezas importantes de España, establecida en Cañadío, y que exportaba a América. Llenó todo un período de la mejor industria montañesa a fines del siglo XVIII.

«Santander en la historia de sus calles». José Simón Cabarga

La Plaza de Numancia o «el sitio de costumbre»

Muchos años antes de nuestro feliz natalicio, un prócer, don Cornelio de Escalante, padre del escritor y poeta don Amós y que llegó a ser alcalde, tuvo el gesto no menos prócer de ceder al común, regalar quiere decirse, unos terrenos de su propiedad que se hallaban más o menos frente al Reenganche, para que se hiciera una plaza pública. Así, pues, nació la Plaza de Numancia cuyas vicisitudes hasta llegar a nuestros días -sesenta años ha- son asunto para los historiadores, esos señores tan formales que consultan librotes y viejos pergaminos.

A alguien, algún vecino de buen humor, cuando nosotros gastábamos pelelin, se le ocurrió rebautizar a Numancia con el remoquete de «el sitio de costumbre», nominación aceptada por el vulgo y por quienes no eran tan vulgo y leían en las esquelas de los periódicos «el sitio…» como el lugar en el que los entierros se despedían de los duelos. Hasta bien entrados los años cuarenta perduraron las conducciones en carroza funeraria desde cualquier punto de la ciudad con parada en Numancia. El tráfico de rodantes se iba haciendo dueño de las calles y, tras un paréntesis de responsos ante la iglesia parroquial del difunto, la circulación en aumento, todavía sin olas paganas, hizo desaparecer junto con carrozas y solípedos la piadosa devoción.

No obstante, Numancia seguía e incluso sigue siendo sitio de costumbre como punto de partida hacia el centro de la ciudad de otras manifestaciones de símbolo popular, tanto político como de protesta o alborozo itinerante.

En otro orden de cosas, en Numancia estaba, sin formar parte de la propia plaza, lo que nosotros llegamos a conocer como Salón Alcázar, competidor del Teatro Pereda en los bullangueros bailes de las carnestolendas, pista de patinaje sobre ruedas, ring de boxeo, sala de exposiciones variopintas y ágora o capitolio de tejavana bajo la cual peroraban los Demóstenes del mitin.

Para la chavalería de las escuelas de Numancia y agregados, la plazoleta interior circuida por una barandilla, campo era de cien batallas sobre el terreno -que viene de tierra- semisedentarias como la trompa y las canicas o futboleras con pelota de cualquier material excepto el cuero.

Algunos jueves por la tarde los Bomberos Voluntarios y sus arriesgados ejercicios constituían un espectáculo casi circense para la chavalería que no tenía escuela, preci­samente por ser jueves. Allí mismo, el famoso Mijares, el que se había esquilado por el palo de la telegrafía en Cabo Mayor a pulso, lucía sus habilidades junto a las de sus compañeros del benemérito cuerpo de apagafuegos.

 El caserío era somero; la acera del este con la farmacia de Mateo Real, el taller de electricidad de automóviles de Navamuel, el parque de los Voluntarios y la Escuela de Comercio haciendo esquina con Magallanes. La margen oeste, salvo un edificio de excelente vitola, no contaba más que con tejavanones que hacían el pendant con los del principio -Colongues, etc.- de San Fernando.

«Calles del viejo Santander». Jesús del Campo Zabaleta («El Machinero»)

 

 

Fotos antiguas del barrio. Una de ellas es del grupo de vecinas y vecinos que defendió el Parque de Villaflorida y su tejo de la desaparición (querían construir edificios).

 

2 thoughts on “Historia del Colegio y del barrio

  1. Navegando por Google me he topado con esta historia de la antigua Escuela de Numancia y me ha emocionado, pues yo fui alumno desde los siete años hasta los catorce, que era lo máximo que se permitía en mi época, y aunque las fotos que están editadas ninguna corresponde a la de mi instancia , me han gustado mucho. Al recordar al Director D. Ricardo, y los maestros D.Arturo, D.Horacio, D.Esteban, D,Manuel, D.Angel, D.Juan…. , me ha hecho una ilusión tremenda pues fue una de las etapas más bonitas y entrañables de mi vida, pues recuerdo que seguido fui a estudiar Maestria Industrial, y el primer año no perdí el contacto pues solía ir a visitar muy de continuo a algún maestro,especialmente D.Esteban y D.Arturo. Yo no tengo fotos de (1950-1957), pero si hay alguna por ahí sería interesante colgarla, haría mucha ilusión a gente coetánea de aquella época tan entrañable. Si esto llega a alguien que pueda hacer una página para podernos comunicar sería precioso.

  2. Yo fui alumna del Colegio Cisneros (cuando aún era el CP. Prácticas Nº1) desde el año 1986 hasta el año 1996 (no me cuadra con que el colegio fuera mixto a partir del 87 porque yo cursé allí el parvulario y me consta que en las promociones anteriores a la mía ya había niñas).

    Guardo un gran recuerdo de esos 10 años en el colegio, de Paulina (sobre todo), de Don Jesús, de Don Manuel (Mora) y de Jose Antonio (esa hora de informática en la infancia probablemente influyó mucho en mi desempeño actual). Desde aquí quiero agradecer vuestra labor, y aprovecho para reivindicar una escuela pública de calidad como lo fue ese colegio para mí.

    Por último, apoyo el comentario anterior. Estaría genial tener una plataforma donde centralizar el reencuentro de las diferentes generaciones de niños que hemos pasado por allí.

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